Me abrazo a ticomo al árbol primigenio que es fuente de vida.
Que me da su savia.
Que me da energía.
Llenas con tu tacto y tu cercanía,
los huecos sedientos de mi alma dolida,
que en mi piel se enquistan.
Comen mi alegría.
Deja que a mi vez, te de mi energía.
Te envuelva en mi halo.
Cure tus heridas.
Que te quiera tanto, ...
como tú, mi amiga.
Fantástico!
ResponderEliminarMil gracias!!! Siempre es agradable leer comentarios así... :)
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