domingo, 14 de junio de 2015

amanece...







El sol aún no ha salido pero la claridad que le precede ya está aquí.
Pronto sus rayos comenzarán a abrirse paso entre las hojas de los árboles, atravesarán el cristal de mi ventana y sorteando las cortinas me acariciaran la cara.

Yo le espero aquí tumbada en la cama. Bien arropada para combatir la fría humedad de esta habitación.

Parece que tarda...

Mientras espero, inconscientemente, mis piernas desnudas se mueven bajo las sábanas sintiendo su roce, frío en algunos lados, caliente en otros... Prefiero el calentito!!
Afuera cada vez se oyen más pájaros.
Dentro, mi pequeña y yo.
Ella duerme… Yo no.
Los rayos del sol comienzan a colarse tímidamente. En breves instantes el sol irrumpira con su majestuosidad en mi habitación y este delicado momento en el que coinciden las brujas de la noche con las hadas del día provocando nuestros más íntimos pensamientos, desaparecerá para dar pasó a otro día.

Ya está aquí!!!
Me dice: levanta!!

“Buenos días hadas!
Hasta esta noche mis queridas brujas!!”


3 comentarios:

  1. Mil gracias Concepción!!
    Hay tantos detalles cargados de energía y fragilidad a la vez en esos minutos en los que el día y la noche se saludan...!!!
    Me alegra que te haya gustado... :)

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